jueves, 21 de febrero de 2008

El papel de los falangistas en la fundación de CC.OO.


Por su interés reproducimos un artículo de Diego Márquez Horrillo, actual Jefe Nacional de Falange Española de las JONS, sobre este tema. Aunque el más conocido es el papel del falangista Ceferino Maestú en la fundación de Comisiones Obreras (luego copada por los comunistas), es interesante conocer el protagonismo de otros falangistas en general, y especialmente del Centro Social Manuel Mateo (antigua organización que inspiró en buena medida el nacimiento del Foro Social Manuel Mateo).

El artículo es el siguiente:

COMISIONES OBRERAS, POR DIEGO MÁRQUEZ

A primeros del año 1963 se crea el Centro Social “Manuel Mateo” que toma su denominación del nombre del que fue, nombrado por José Antonio, el primer Jefe de la Central Obrera Nacional Sindicalista (C.O.N.S.).

Manuel Mateo provenía del Partido Comunista, donde fue Secretario de Organizacion y miembro del Comité Central del Partido. Fue asesinado en Agosto de 1936, por sus antiguos camaradas del Partido Comunista.

El Centro Social Manuel Mateo tenía como fin fundamental encabezar las reivindicaciones sociales y laborales de los trabajadores que la Organizacion Sindical oficial no podía plantear. Para ello se crearon en su seno unas comisiones de trabajadores que se denominaron Comisiones Obreras.

En 1966, siendo yo Presidente del Círculo José Antonio de Madrid, se me invitó a formar parte de una candidatura de Junta Directiva como Vicepresidente del Centro. Acepté y durante unos años desempeñé dicho cargo y además asesoré jurídicamente a diversas Comisiones Obreras en sus conflictos laborales con importantes empresas (Standard, Marconi, Perkins, RENFE, Mahou, etc.). Con nosotros, los falangistas, formaron parte, como dirigentes, los comunistas Marcelino Camacho y Julián Ariza, entre otros.

A finales de los sesenta la Policía, cumpliendo órdenes del Gobierno, clausuró los locales del Centro. Marcelino Camacho, el día que se produjo la citada clausura y desconociendo tal situación, había convocado en el Centro una reunión de la Comisión de Marconi. Al llegar al local y encontrarse con la sede clausurada y precintada con los sellos de la Policía, se vio en la calle con un centenar de obreros de dicha empresa, sin saber cómo resolver una situación que se iba complicando por las protestas en plena calle (la calle Vergara, donde estaba situado el Centro, es una calle estrecha y de mucho tráfico) de los convocados a la antedicha reunión.

En esos momentos difíciles Marcelino Camacho me llamó al Círculo José Antonio, donde yo, como casi todas las tardes, me encontraba, para comunicarme el conflicto que se había producido y el ambiente, cada vez más violento, que se estaba creando y que podía desembocar en una grave alteración del orden.

Ante esta situación le ofrecí el salón de actos del Círculo para que pudiesen celebrar la reunión, ofrecimiento que aceptó, supongo que encantado, por lo que al poco rato se presentaron en los locales del Círculo José Antonio Marcelino Camacho y los componentes de la Comisión a los que se les facilitó el uso del salón de actos del Círculo. Marcelino me propuso que yo presidiera, con él, la reunión, ofrecimiento que agradecí pero que no acepté por entender que mi presencia en dicha reunión, a pesar de que todos conocían mi vinculación con el Centro Manuel Mateo y con las distintas Comisiones Obreras, podría coartar la plena libertad en la que debía celebrarse la reunión, por lo que el encuentro se llevó a cabo bajo la presidencia de Marcelino Camacho.

Sé ciertamente que Marcelino Camacho me agradeció el hecho de cederle los locales del Círculo José Antonio y que ya siendo dirigente del Partido Comunista y líder de Comisiones Obreras, no ha tenido reparo en expresarlo públicamente. El intento de los falangistas del Centro Social Manuel Mateo de atraer a nuestras filas a núcleos importantes de trabajadores, se vio malogrado por la falta de visión política de los gobernantes y dirigentes del Movimiento que lograron la desaparición del Centro Manuel Mateo y la consiguiente alineación política de Comisiones Obreras con el Partido Comunista Español.

Fdo. Diego Márquez Horrillo